lunes, 14 de octubre de 2013

Lucifer's Friend - idem

A estos discos uno los termina adorando, por varios motivos. Los “descubrimos” gracias a un amigo informado, a un blog misterioso o de cualquier otra de las maneras “nobles”, no viene endosado por ninguna revista cheta ni lo están comentando en la TV. De alguna extraña manera, cuando la forma de llegada es alguna de esas, las barreras del prejuicio, a esta altura del tamaño de un rascacielos, se bajan de manera considerable y termina siendo “nuestro”.

Lucifer’s Friend
es uno de esos grupos que en su momento no cosechó demasiados frutos por su trabajo pero que ahora, en tiempos de revival de casi todo lo que tenga más de treinta o cuarenta años, está teniendo una segunda oportunidad, uno hasta se pregunta que pensaran los protagonistas (si es que viven) al ver su pequeño disco, cambiar de dueño por una suma entre irrisoria y ridícula. Estos muchachos, alemanes ellos, con un cantante de origen inglés, realmente no inventaron nada nuevo pero se puede decir que sí estaban en el momento justo a la par de todos los que estaban siendo pioneros del género. El hard-rock con toques progresivos que daría muchas satisfacciones a Uriah Heep o Deep Purple un par de años después y que degeneraría en todo lo que tan hábilmente parodió Spinal Tap unos pocos años después.

Pero hay un detalle que no debe pasarse por alto, este disco es de 1970 y hay que hacer un ejercicio de memoria para encontrar grupos sonando tan pesados, tan maléficos y tan… volumen once en este año. Black Sabbath dando los primeros pasos, Purple sin saber del todo qué hacer, Led Zeppelin más cerca del blues que otra cosa. Pero Lucifer’s Friend y su primer disco homónimo ya tenían todo el asunto completamente cerrado, empaquetado y listo para ser exportado. Los laureles se los llevarían otros, lamentablemente.

Escucha el cambio de clima en “Keep Goin’” para entender este argumento; están todas las virtudes del género y también todo lo que en un par de años se convertirían en lugares comunes detestables, la cosa se pone siniestra y los músicos saben bien lo que están haciendo, el cantante va de un susurro al grito espeluznante y agudísimo, todo explota en un tremendo solo de guitarra… Lo escuchamos un millón de veces pero -otra vez- esto es 1970, está hecho antes y muy bien. Irreprochable.

Si querés saber de dónde viene todo esto del rock pesado y ya te hartaste de buscarle el sentido a los mismos discos de siempre, con Lucifer’s Friend la vas a pasar bien. Es un muy buen disco, muy bien interpretado, bien compuesto y tiene huevos. ¿Algo más?





Chequear también:

Atomic Rooster - Death Walks Behind You
Lucifer's Friend - Where the Goupies Killed the Blues
Cactus - One Way... Or Another

viernes, 4 de octubre de 2013

5 Canciones 5: el sello Repertoire

Hay sellos que son una delicia para el melómano, es el caso de Repertoire, que hace unos años vienen reeditando joyas perdidas, tesoros eternos y algún que otro super-clásico. Las ediciones están muy cuidadas; tapas con una hermosa calidad de papel, llenas de fotos y anotaciones a la altura de las circunstancias. A continuación una muy breve y modesta selección de algunas joyas del catálogo.

Celeste
Scott McKenzie
El recientemente fallecido McKenzie tuvo un hit enorme en plena época de hippismo, flores y pachuli; "San Francisco (Be Sure to Wear Flowers in Your Hair)". Pero como para demostrar que el tipo estaba con los radares atentos, se manda un cover de una de las canciones más hermosas que escribió un capo en el arte -justamente- de las canciones hermosas. Nada menos que "Celeste", original de Sunshine Superman de Donovan, con un arreglo bastante respetuoso pero con una voz distinta, interesante.
Aparece originalmente en: The Voice of Scott McKenzie (1967)


Can't Find Love
The Easybeats
Los Beatles de las antípodas habían cambiado bastante para la altura de Friends. El dato curioso-histórico es que los guitarristas Harry Vanda y George Young (hermano de Angus y Malcolm) terminarían siendo fundamentales para el mega-estrellato de AC/DC, unos años más tarde. Acá son una especie de Stones / Humble Pie / Traffic, pero en este tema en particular se mandan una base medio funky para mover el piecito al compás. Gran acierto de Repertoire en reeditar esta joyita.
Aparece originalmente en: Friends (1969)


The People In Me
The Music Machine
Eternos héroes de millones de rockers de garage, los Music Machine de Sean Bonniwell se vestían de negro y posaban muy serios para las fotos, logrando una imagen enigmática y agresiva (para la época al menos). Otra demostración de que no hace falta ser un gran músico para tener una banda legendaria. Una línea de bajo sinuosa y una guitarra tejiendo arabescos para darle soporte a la voz de Bonniwell, bastante parecida a la de Arthur Lee, de Love. Temazo por donde se lo mire.
Aparece originalmente en: Talk Talk (1966)


It Ain't Easy
Dave Edmunds
Sí, el mismo que hacía Bowie en The Rise and Fall of Ziggy Stardust... Pero el original es del cantautor de culto Ron Davies, aunque el Duque Blanco tomó su versión del hit de Long John Baldry. De todas maneras acá estaba definido el sonido de Dave Edmunds practicamente para el resto de su carrera, un rock simple y efectivo con fuertes raíces en los 50's. ¿Algo así como el primer retro-rocker? Puede ser.
Aparece originalmente en: Rockpile (1972)


Victim of Changes
Judas Priest
Esta fantasía épica y delirante daba el puntapié inicial del segundo LP de Judas Priest y acá es cuando las cosas se empiezan a acomodar para los británicos, después de un debut relativamente olvidable. Uno puede desear no haber entendido la letra o no tener la menor idea de lo que está diciendo pero Judas es así, un placer culposo que no se puede dejar pasar, la música es tan espectacular como cuestionable, tan enérgica y adrenalínica como... Spinal Tap, digamos. Lo tomas o lo dejas.
Aparece originalmente en: Sad Wings of Destiny (1973)




martes, 1 de octubre de 2013

Entrevista: Chalo de Smoke Sellers



¿Te acordás cual fué el primer disco que te compraste?
El primero fue Rey Azucar de los Cadillacs, me lo compró en cassette mi vieja en un supermercado Disco, el que yo compré con mi dinero creo que fue Nevermind, de Nirvana.

¿Cómo fue que siguió aumentando tu colección?
Me volví adicto fue aumentando casi compulsivamente con los años hasta que por razones económicas vendí todo, y me volví un melómano virtual a la fuerza.

¿Tuviste épocas de fanatismo o fijación con algún solista o banda en particular?
Me pasó con T. Rex que aun mantengo ese fanantismo pero lo que me pasa es más bien con una canción en particular que me obsesiona y la escucho tanto en -digamos- una semana que ya la incorporo a mi subconsciente y no quiero volver a escucharla jamás.

¿Que discos recomendarías de compañeros de escena o gente con la que has tocado?
Bandas que me gustan de la escena de Córdoba...  Los Quemantes del Amor,  Paris Paris, Sr. Conejo, pero creo que se separaron, los ví una vez en vivo de casualidad y me gustaron. Me gusta tambien Reina Beryl y capaz que me esté olvidando de alguno. Pero la movida de Córdoba tiene bandas geniales, solo falta que las antenas se posen hacia acá.

¿Escuchás música nueva o actual?
Tengo el concepto de que si algo nunca lo escuché es nuevo, entonces descubro un disco de 1971 y es algo nuevo para mi, no me vuelve loco seguir lo nuevo, aparte como músico el peor error es querer sonar moderno porque es la forma de que tu musica envejezca más rápido.
Para mi no hay musica nueva y bandas actuales que me gusten son pocas; Portugal the Man me parece una buena banda aunque el ultimo disco no me gusto demasiado y después un poco Foxigen, no mucho mas. Cuando me dicen "escuchá Tama Impala, la rompen" les digo "escuchá A Wizard, A True Star de Todd Rundgren". No creo q se pueda hacer algo original a esta altura de la humanidad, sólo nos queda mezclar... es la post-modernidad.

¿CD, vinilo o MP3?
CD y MP3.

¿Te animás a tirarnos algunos “tesoros enterrados de tu colección?
666 de Aphrodite’s Child, Parachute de los Pretty things, Slayed! de Slade y Boulders de Roy Wood.

¿Sos de preocuparte por la edición?
Si, sobre todo en este último disco de mi banda, Music Don’t Leave Me Alone with My Head, me preocupé por cada detalle y sobre todo que el arte reflejara el concepto del disco.

La última, la más jodida... ¿Cinco discos a rescatar del incendio?
1.- Electric WarriorT. Rex
2.- Ziggy StardustDavid Bowie & the Spiders from Mars 
3.- The Beatles [el Album Blanco] – The Beatles 
4.- Kinks Are the Village Green Presevation SocietyThe Kinks
5.- Live at LeedsThe Who





sábado, 21 de septiembre de 2013

Arctic Monkeys - AM

Los Arctic Monkeys deben ser la banda más fácil de odiar de todas. No hace falta decir que a los que escuchamos muchos discos y estamos hasta el cuello en este asunto nos encanta odiar bandas. Y la verdad es que hay muchos motivos; todo el mundo sabe lo que cuesta empezar, arrancar, que te presten atención, que te pasen en las radios y etc. Estos pibitos estaban por todos lados y eran anunciados como La Gran Cosa Nueva cuando… ¡ni siquiera habían sacado un disco! Fueron una de las primeras bandas en sacar partido del boom de Internet y Youtube en particular. Otros también los odian porque los escuchan las chicas, o sus hermanas menores, un argumento tan válido y roquero como cuando cierta gente les gritaba “putos” a los hippies por llevar el pelo largo.
Casi está de más decir que muchos de esos odiadores profesionales ni siquiera se tomaron el trabajo de escucharlos.

Una lástima porque son buenos, tocan bárbaro, cambian mucho de un disco al otro, tienen un cantante con personalidad y muchísima onda y encima son una de esas bandas que funcionan como termómetro de nuestros días, como cronistas de lo que pasa por la cabeza de la generación que representan, sin caer en las simplificaciones o en el bajón post-Valium que caracteriza a una gran parte de la música moderna/actual.

Después de haber hecho punk hiperquinético, canciones pop perfectas, rock pesadito medio a lo bestia (no muy creíble, digámoslo) de la mano del amigo Josh Homme, el capo de Queens of the Stone Age ahora viene el turno del disco bailable de los Arctic Monkeys, como se podría caratular al flamante AM. No es tan así, como era de esperarse. 
Se puede decir que la pieza central del disco es “No. 1 Party Anthem”, que no tiene nada que ver con lo que su título sugiere, sino más bien lo contrario, es Alex Turner mirando a la pista vacía, dejando que la mente vaya a parar a lugares melancólicos y un poco tenebrosos. En medio de una melodía beatlesca, más bien al estilo Harrison, más de uno se arrancaría varios pelos por sacar de la galera una canción como esta. También hay mucho groove y rastros evidentes de funk pero está muy lejos de la música idiotizante que parece ser la consigna o lo que se entiende como “música para bailar” en la mayoría de los lugares destinados para tal fin. Si vamos a bailar y va a sonar “Why’d You Only Call Me When You’re High?” será más que bienvenido pero es difícil que se convierta en un hit masivo a menos que lo enchastre algún DJ berreta de esos que tanto abundan.

Hay falsettos, ritmos pegadizos, estribillos con gancho y mucha producción pero AM está muy lejos de ser un disco pasatista, bolichero o como quieran llamarle. Sí es nocturno a más no poder, sexual, atractivo y sugerente. Rock ‘n’ roll, digamos.





Chequear también:
T. Rex - Futuristic Dragon
Arctic Monkeys - Favourite Worst Nightmare
The Last Shadow Puppets - The Age of Understatement

jueves, 12 de septiembre de 2013

5 Canciones 5: Velvet Opera, The Groundhogs, OMD, Screaming Trees y Son Volt

Raise the Light
Velvet Opera
Una voz líder de esas que conmueven, un poco al estilo Steve Marriott, con un tecladohammond, son los encargados de introducir esta joya del segundo de Velvet Opera, a la altura (o mejor) de cualquier tema de los Small Faces o de Traffic. Tiene un interludio con un solo de guitarra española bien cortito que es una delicia. El cantante es un verdadero soldado del under británico, Paul Brett, que en breve formaría una de las mejores bandas de culto de aquellos años iniciáticos; Paul Brett's Sage. También en este disco hay una memorable versión de "Eleanor Rigby".
Aparece originalmente en: Ride a Hustler's Dream (1969)


Cherry Red
The Groundhogs
A medio camino entre los Who más pesados, la tonelada de riffs del Led Zeppelin de la era de oro y anticipando en casi veinte años al ataque sónico-guitarrero de Sonic Youth, "Cherry Red" es la bomba con que empezaba el lado "B" de Split, uno de los mejores discos de esta institución liderada por el incansable Tony McPhee. Estribillo cantado en falsetto, en medio de una tormenta de redobles y power chords, cuesta creer que todo este ruido venga de apenas tres instrumentos. Una obra maestra adentro de un disco que merece una segunda chance.
Aparece originalmente en: Split (1971)


Joan of Arc
Orchestral Manoeuvres in the Dark
Si tenés que mostrarle a un amigo de qué va OMD, con este tema tenés una buena manera de aproximarte, por lo menos a la faceta "escritores de hits" del dúo inglés. La voz apasionada de Andy McCluskey y los infinitos colchones de sintetizadores de Paul Humphreys te hacen pedir por favor que llegue ese estribillo, que sabés que va a ser mortal. En el mismo disco, inmediatamente después aparece el mismo tema, con el título algo cambiado, que te sirve para demostrar la otra cara de la banda; más experimental, volada ykraut-rockera.
Aparece originalmente en: Architecture & Morality (1981)


Standing on the Edge
Screaming Trees
Los Screaming Trees mostrando sus influencias más retorcidas y drogonas, la música californiana tóxica de fines de los sesenta, como unos Seeds o The Chocolate Watchbandmenos amigables, más malvados. Mark Lanegan era un pibito acá pero ya tenía la voz y la personalidad muy bien perfilados. En ningún momento suena a pastiche, esto es apropiación cien por ciento. Está en Clairvoyance, el primer LP de la banda, cuando estaban en el selloSST y es bastante difícil de conseguir. Pero vale la pena, realmente.
Aparece originalmente en: Clairvoyance (1986)


Angel of the Blues
Son Volt
El amigo Jay Farrar sigue porfiando, después de más de veinte años y se sigue calzando un trajecito que no por pesado deja de quedarle cómodo; el de Gram Parsons. En Honky Tonk, el disco que acaba de aparecer, se lo escucha más apegado al country-rock que nunca y en "Angel of the Blues", particularmente, escribe una de esas baladas para llorar a moco tendido, en el bar, acodado a la barra, cuando están por cerrar y la melancolía se vuelve casi insoportable. Gran tema, en serio.
Aparece originalmente en: Honky Tonk (2013)




sábado, 7 de septiembre de 2013

Stiff Little Fingers - Go for It

Si no te ponés a bailar o al menos a mover un poco la patita con el cover de Bunny Wailer, el tema con que empieza Go for It, es muy probable que estés necesitando una transfusión de sangre. O que estés leyendo el blog equivocado. Es que la mejor banda punk irlandesa, los liderados por Jake “Garganta con Arena” Burns, eran de los pocos que podían versionar (y tocar) reggae con cierto nivel de decencia, ya lo habían hecho en el primer disco, con una versión enorme de “Johnny Was” de Marley y acá, a la altura del tercer LP, repiten el truco y se nota que mejoraron, que perdieron fuego y rabia adolescente pero que ganaron como músicos, como arregladores y, en el caso de Burns, como compositor de canciones.

Acá hay más variedad, salta a la vista (al oído en realidad)… ¿Qué es el tema que dá título? ¿una especie de batucada punk rocker? Lo que sea que es… funciona y sin problemas. Hay un rockabilly de esos que tan bien les salían a los Clash, se llama “Gate 49” y es otro de los grandes temas de Go for It, corto efectivo, bien tocado y mejor cantado.
Uno de los más emotivos es “Hits and Misses”, con una melodía muy ganchera dice “No estoy hablando de un psycho-killer / Sonny, no se trata de uno de esos / Podrías ser vos, podría ser yo / Es alguien que todos conocemos”, hablando de tipos golpeadores con la altura y delicadeza que el tema requiere. Otro hallazgo. En seguida viene otro de los picos de emotividad del disco, “Kicking Up a Racket”, que sería algo así como “hacer mucho ruido” y cuenta su propia historia, la de un pibito de Belfast creciendo en un ambiente hostil, escuchando la música que sus padres odian, en definitiva; la misma historia de siempre pero en el marco de un temazo para escuchar a todo volumen.

A pesar de que el cover de Bunny Wailer no está tocado en clave reggae, no faltan los ritmos jamaiquinos casi puros en el tercero de los Fingers, está “Silver Lining” y el que quizás sea el más logrado que se llama “The Only One”, con una atmósfera medio oscura y un clima general muy parecido al gran “Guns of Brixton” de los Clash de London Calling. La letra es una descarga de frustración de esas que conmueven, no queda del todo claro de qué habla exactamente pero es un himno al descontento al que no le faltan luces al final del túnel; “te hacen sentir solitario pero sabés que tenés con quien contar”.


En la edición en CD hay dos perlitas que vienen bárbaro para evitar el trabajo arqueológico que habría que tomarse para conseguir el simple con “Back to Front”, otro de esos manifiestos anti-violencia que parecían ser la marca registrada de Stiff Little Fingers. Y al final, a modo de broche de oro, una versión en vivo de “Doesn’t Make It All Right” de los Specials, una banda con la que compartían no pocos postulados ideológicos.





Chequear también:
Stiff Little Fingers - Nobody's Heroes
Stiff Little Fingers - Tinderbox
Stiff Little Fingers - Guitar and Drum

domingo, 1 de septiembre de 2013

Entrevista: Twink



John "Twink" Alder tocó con todos. Grabó en el fundamental disco homónimo de Tomorrow (con un muy joven Steve Howe), fue parte fundamental de la primer ópera rock (S.F. Sorrow) con los Pretty Things, grabó con los Deviants y formó parte de los revoltosos Pink Fairies, una de las grandes bandas incomprendidas de la década del 70. Hace diez años se convirtió al islamismo, vive en Marruecos y responde al nombre de Mohammed Abdullah John Alder. No se olvida de la música, está por editar You Reached for a Star en el gran sello Sunbeam, disco que acaba de grabar en Abbey Road.

¿Te acordás cuál fue el primer disco que te compraste?
No me acuerdo bien cuál era el primero pero o era The Shadows o Me & the Shadows de Cliff Richard & the Shadows. Sí te puedo decir cuál fué el último que compré, By Another Cup de Yusuf Islam/Cat Stevens, un disco producido maravillosamente, hermosas canciones y fue genial verlo volver a la palestra musical actual.

¿Cómo siguió creciendo tu colección?
Yo era muy joven y empecé coleccionando discos de 45 y 78rpm. No tenía mucha plata en aquel entonces y los singles era lo único que me podía comprar. Mi verdadera colección, incluyendo albumes, empezó seriamente cuando me mudé a Londres, en el '64. Ya había empezado a coleccionar rock británico y estadounidense; bluebeat, mod y jazz y mi colección se fué expandiendo a partir de ahí. En el '66 descubrí el rock psicodélico y mi colección fué directamente hacia ese sector.

Twink hoy, exhibiendo orgullosamente una copia de la
reedición de su disco solista, Think Pink, obviamente...
¡en vinilo rosa!
¿Tuviste fijaciones con ciertos artistas?
Los artistas que empecé a apreciar tanto individualmente como dentro del marco de un grupo. Empezó con Gene Vincent & the Blue Caps, Eddie Cochran, Cliff Richards & the Drifters/The Shadows, Vince Taylor & the Playboys, The Rolling Stones, The Beatles, The Pretty Things, Love, The Byrds, Jefferson Airplane, Quicksilver Messenger Service, The Doors y muchos más.

¿Qué discos recomendás de compañeros de escena?
Definitivamente... Revolver, de los Beatles.

¿Escuchás música nueva?
Escucho música psicodélica vieja y nueva. Eso incluye Hawkwind, Gong, Nik Turner, The Technicolour Dream y The Bevis Frond.

¿Cinco discos para la isla desierta? (Perdón, pero la hacemos siempre)
- Revolver de los Beatles.
- Sketches of Spain de Miles Davis
- Forever Changes de Love
- Her Satanic Majesties Request de los Rolling Stones
- Blonde On Blonde de Dylan.








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